Termitas
¿Termitas o polillas de madera? Cómo diferenciarlas
Actualizado el 28 de julio de 2026 · Revisado por Salvador León, fundador · 14+ años en terreno
Respuesta rápida
La regla rápida: si ves agujeritos redondos de 1 a 3 mm con polvillo tipo aserrín cayendo, es polilla de la madera (carcoma); si la madera suena hueca pero no tiene orificios visibles, y encuentras túneles de barro o insectos con alas transparentes, son termitas. Importa distinguirlas porque el tratamiento es completamente distinto: la carcoma se trata en la pieza afectada, las termitas exigen eliminar una colonia que vive fuera de la madera.

Señales de cada una
- Polilla de la madera (carcoma): orificios de salida redondos y limpios (1-3 mm), polvillo grueso que cae y se acumula bajo muebles y vigas, y a veces un crujido leve dentro de la madera. Ataca muebles, marcos y vigas pieza por pieza.
- Termita subterránea: sin orificios visibles — comen por dentro dejando la superficie intacta como 'cáscara'; madera que suena hueca; túneles de barro subiendo por cimientos y muros; alados con 4 alas transparentes iguales en primavera.
- Termita de madera seca: expulsa pellets duros hexagonales (parecen semillas diminutas) por pequeños orificios; común en vigas, puertas y muebles antiguos.
Cómo son las termitas por dentro: las castas de la colonia
Una colonia de termitas no es un grupo de insectos iguales: es una sociedad con castas, cada una con un cuerpo distinto y una única función. Entender eso explica por qué matar las termitas que se ven no resuelve nada.
- Obreras: son la inmensa mayoría de la colonia y las únicas que comen madera. Miden pocos milímetros, son blancas o cremosas, de cuerpo blando y ciegas: nunca salen a la luz, se mueven solo por túneles. Si al abrir una viga encuentras insectos blancos y blandos moviéndose, son obreras, y su presencia significa colonia activa.
- Soldados: misma talla, pero con la cabeza notoriamente más grande, endurecida y de color más oscuro, armada con mandíbulas fuertes. Solo defienden la colonia; no pueden alimentarse solos y dependen de las obreras. Son la casta que un especialista usa para identificar la especie.
- Reproductores alados: los trintraros, como se les llama en Chile. Son oscuros, con cuatro alas transparentes del mismo largo, y salen en enjambre para fundar colonias nuevas. Es la única casta que la gente suele ver, y verla dentro de la casa es una señal seria.
- Reina y rey: el par reproductor. La reina puede vivir años poniendo huevos de forma continua, y está en el corazón de la colonia, no en la madera dañada. Mientras siga viva, la colonia se repone.
Qué termitas hay en Chile y dónde están
En Chile conviven especies nativas e introducidas, y no todas se comportan igual. La más problemática para las viviendas es la termita subterránea Reticulitermes flavipes, una especie introducida que se detectó por primera vez en el país en 1986, en el área del puerto de Valparaíso, y que desde entonces se ha expandido por la zona central. Es la que forma colonias bajo tierra y sube por túneles de barro.
Junto a ella hay especies de madera seca y de madera húmeda, entre ellas la nativa Neotermes chilensis y Porotermes quadricollis. A diferencia de la subterránea, estas viven dentro de la propia madera que consumen y no necesitan contacto con el suelo, lo que cambia por completo el tratamiento que corresponde.
Por eso el primer paso de cualquier trabajo serio es identificar la especie. No es un detalle académico: define si hay que tratar el terreno, la madera, o ambos.
Daño estructural típico en viviendas chilenas
La construcción chilena es especialmente vulnerable por una razón simple: incluso las casas de albañilería suelen tener envigado de piso, cerchas de techo, tabiquería y marcos de madera. La termita subterránea entra por donde la madera toca o queda cerca del suelo, y avanza hacia arriba sin aparecer nunca a la vista.
Los puntos donde más se detecta el daño son consistentes: el envigado bajo el piso y los pies derechos que apoyan cerca del terreno; los marcos de puertas y ventanas, sobre todo los de plantas bajas; los tabiques que dan a patios o jardines; las cerchas y vigas del entretecho cuando la colonia ya lleva tiempo; y la madera en contacto con muros húmedos o con filtraciones.
El daño es silencioso porque las obreras comen desde adentro y respetan la capa exterior: una viga puede verse intacta y estar hueca. Las señales prácticas son piso que cede o suena distinto al pisar, zócalos que se hunden al presionar con el dedo, pintura o barniz que se ondula sin causa aparente, puertas que dejan de calzar, y los túneles de barro sobre cimientos, muros o pilares, que son la evidencia más concluyente.
Un detalle que conviene saber si estás comprando o vendiendo: el daño por termitas no siempre es visible en una visita normal, y detectarlo después de la escritura es un problema caro. Una inspección especializada antes de cerrar la operación cuesta una fracción de lo que cuesta reponer un envigado.
Por qué el tratamiento es distinto
La carcoma vive toda su vida dentro de la pieza de madera afectada: se trata inyectando y aplicando gel insecticida sobre esa pieza (o con tratamientos de calor en muebles), y reponiendo las piezas muy dañadas.
Las termitas subterráneas, en cambio, viven en una colonia bajo tierra que puede estar a metros de la madera que comen: tratar solo la viga afectada no sirve, porque la colonia sigue intacta y ataca por otro punto. El tratamiento profesional crea una barrera química perimetral en el suelo e inyecta las maderas activas, eliminando la colonia completa.
Qué hacer ahora
- Junta evidencia: fotos de los orificios, el polvillo o pellets (guárdalos en una bolsa) y cualquier insecto alado.
- No pintes ni selles todavía: taparías las señales que permiten el diagnóstico y el daño seguiría por dentro.
- Golpea y compara: recorre zócalos, marcos y vigas golpeando con un destornillador: el sonido hueco delimita la zona afectada.
- Pide inspección especializada: el diagnóstico correcto define un tratamiento de decenas de miles de pesos… o uno estructural. Vale la pena confirmarlo con un experto.
Preguntas frecuentes
¿El polvillo que cae de la madera siempre es carcoma?
Si es polvo fino tipo harina o aserrín grueso que cae de orificios redondos, sí es carcoma activa. Si son pellets duros con forma de barrilito, es termita de madera seca. Las termitas subterráneas no expulsan polvillo.
¿La carcoma se pasa de un mueble a otro?
Sí: los adultos vuelan y ponen huevos en maderas cercanas sin barniz. Un mueble antiguo infestado puede contaminar vigas y pisos — trátalo o aíslalo apenas detectes orificios con polvillo.
¿Las termitas pueden volver después del tratamiento?
Con un tratamiento perimetral completo y monitoreo posterior, la protección dura años. Por eso incluimos garantía extendida y revisiones — y en compraventas, la inspección pre-compra evita heredar el problema.
¿Cómo son las termitas por dentro de la madera?
Las que están comiendo son las obreras: miden pocos milímetros, son blancas o cremosas, de cuerpo blando y ciegas, y nunca salen a la luz. Junto a ellas hay soldados, con la cabeza más grande, oscura y endurecida. Si al abrir una viga aparecen insectos blancos y blandos moviéndose, es una colonia activa, no un daño antiguo.
¿Qué daño hacen las termitas en una casa chilena?
Atacan principalmente el envigado de piso, los pies derechos cercanos al terreno, los marcos de puertas y ventanas de planta baja, la tabiquería que da a patios y las cerchas del entretecho. Como comen desde adentro y respetan la capa exterior, una viga puede verse intacta y estar hueca. Las señales prácticas son piso que cede, zócalos que se hunden al presionar y túneles de barro sobre cimientos o muros.
¿Cuántos tipos de termitas hay en Chile?
Conviven especies nativas e introducidas. La más dañina para las viviendas es la subterránea Reticulitermes flavipes, introducida y detectada en el país en 1986 en el área del puerto de Valparaíso. También hay especies de madera seca y de madera húmeda, entre ellas la nativa Neotermes chilensis y Porotermes quadricollis, que viven dentro de la propia madera y no necesitan contacto con el suelo.
¿Sirve cambiar solo la viga dañada?
Con carcoma puede bastar, porque el insecto vive dentro de esa pieza. Con termita subterránea no: la colonia está bajo tierra y puede estar a metros de la madera que consume, así que reponer la viga soluciona el síntoma y deja intacta la causa. La madera nueva vuelve a ser atacada, muchas veces por otro punto.
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